Riego de la vegetación urbana en el contexto del cambio climático

S. Reyes Paecke, C. Pavez (2016).


Introducción


Las áreas verdes contribuyen a la mitigación y a la adaptación de las ciudades al cambio climático, mediante la prestación de una serie de servicios ecosistémicos que incluyen la captura y el almacenamiento de carbono, la regulación del clima urbano, la disminución de temperaturas extremas, la infiltración de aguas de lluvia y la consecuente mitigación de las inundaciones (Bolund & Hundhammar, 1999, p. 295; Gómez-Baggethun & Barton, 2012, p. 237).

Además, las áreas verdes constituyen espacios privilegiados para el contacto con la naturaleza, la recreación, el ocio y la práctica de deportes, especialmente en ciudades con alta densidad de población (Andersson et al., 2015). El principal valor de las áreas verdes urbanas radica en su multifuncionalidad, puesto que contribuyen al bienestar de la población y de todo el ecosistema urbano mediante la provisión de múltiples bienes y servicios ecosistémicos.

América Latina es un continente muy urbanizado, dado que más del 80 % de su población vive en ciudades, lo que equivale aproximadamente a 470 millones de personas, y se proyecta que para el año 2050 se acerque al 90 % (onu-Hábitat, 2012). Así mismo, en el continente hay 55 ciudades que tienen entre uno y cinco millones de habitantes, y hay ocho ciudades que superan los cinco millones de habitantes (onu-Hábitat, 2012). En este contexto, las áreas verdes urbanas son y serán relevantes para el bienestar de gran parte de la población latinoamericana.


Cómo citar:

REYES-PAECKE, S., & PAVEZ, C. (2016). Riego de la vegetación urbana en el contexto del cambio climático: Lecciones del Área Metropolitana de Santiago. En NAIL S. (Ed.), Cambio Climático. Lecciones de y para ciudades de América latina (pp. 369-386). Bogotá: Universidad del Externado. doi:10.2307/j.ctv1503h9q.16



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